La Administración de la ciudad ha desempañado, a lo largo de su historia, dos funciones principales con respecto al tema de la movilidad: uno ha sido el de regulador del tráfico y el transporte en la ciudad, el otro el de prestador del servicio de transporte público. Para el primero creó el cargo de Inspector de Tráfico en 1912, la Oficina de la Inspección de Tráfico en 1919, la Dirección de Tráfico dependiente de la Secretaría de Gobierno en 1927, la Secretaría de Tránsito y Transportes en 1954, el Departamento Administrativo de Tránsito y Transportes en 1976 y la Secretaría de Tránsito y Transportes en 1990, entre otros. La participación de la Administración de la ciudad en la prestación del servicio de transporte se inició con la adquisición, en 1910, del tranvía de mulas, de la empresa privada denominada The Bogotá City Railway Company, que estaba en funcionamiento desde 1884. En 1954 entró en servicio la Empresa Distrital de Transportes Urbanos – EDTU – que reemplazó el servicio de tranvía, que había desaparecido desde 1951, por uno de buses de diesel y, años más tarde, de buses eléctricos o trolleys. La EDTU funcionó hasta 1990, año de su liquidación, y la siguiente incursión de la Administración en la prestación del servicio de transporte fue su participación en la constitución de la Empresa de Transporte del Tercer Milenio, Transmilenio, S.A. En la actualidad, la Secretaría Distrital de Movilidad tiene la misión de garantizar la planeación, gestión, ordenamiento, desarrollo armónico y sostenible de la ciudad en los aspectos de tránsito, transporte, seguridad e infraestructura vial y de transporte. El fondo documental de la EDTU cuenta con 391 metros lineales de documentos, 1.443 planos, 98 rollos de microfilm, 383 fotografías, 177 diapositivas y 37 microfichas, producidos entre 1910 y 1991.

